Posmemorias caucheras

Fotografía: Pebas, río Ampiyacu, Perú.
Hace meses leía con interés el ensayo «Desbordar el espejo» del fotógrafo catalán Joan Fontcuberta, en uno de los capítulos reflexiona que « la postmemoria es un ejercicio de reconstrucción imaginativa de la experiencia vital, como una terapia generacional que da voz a lo marginado y produce nuevas empatías con el pasado». Seguidamente, aludía a la académica Marianne Hirsh, ella tiene un trabajo de fotografía y posmemoria, y acudí rápidamente a él porque me había picado la curiosidad. El contenido del libro de Hirsh me deparó interesantes ideas sobre todo para el período cauchero en la floresta de Perú. Este asunto de las ideas se entremezcló con situaciones cotidianas. Así tenemos la indignación de un sector de la población por la nominación en el callejero de Isla Grande como el paseo del caucho. Una muestra del enfado fue el pronunciamiento público del Grupo Cultural Urcututu titulado «El nombre “Paseo del caucho” es un agravio a Iquitos», que también circuló por las redes sociales –recordemos también que en la ciudad insular hay una corriente «negacionista» de lo ocurrido con las muertes de indígenas en el período cauchero. En 2020, en plena pandemia COVID -19, se estrenó el documental «El canto de las mariposas» cuyo protagonista era el artista plástico Rember Yahuarcani López, originario de la comunidad nativa La Colonia, en el distrito de Pebas. El documental es un viaje que tiene el punto de partida en su atelier en el centro histórico de Lima, pasando por el Ampiyacu y a la selva colombiana. Ante un bloqueo creativo apela él a un viaje al Putumayo colombiano en busca de sus orígenes para saber y comprender lo sucedido con la barbarie en lo que fue la Casa Arana. En todo caso, es un viaje terapéutico, de expiación. En una síntesis apretada, el concepto de posmemoria de Hirsh es la relación que emprende la generación posterior con el trauma personal, familiar o colectivo, en este caso, las muertes de integrantes de pueblos indígenas en la extracción del caucho. La posmemoria o posmemorias del caucho, no son para nada aguas quietas, están revelando que lo sucedido todavía es una herida que supura, que no está cerrada. Está muy claro, debemos hacer más trabajos de levantar posmemorias y habilitar divanes para sanar el trauma histórico de la goma blanca.