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Por los ríos vivos

Fotografía: El río Marañón, cerca de la ciudad de Nauta, Perú.

A unos metros de la casa de mi suegra pasa el río Manzanares, río que ha recibido elogios y denuestos por su tímido caudal, advierto que no tiene las dimensiones amazónicas, cualquier comparación con estos sería de mal rollo. Cuando llegué hace ya varios lustros a Madrid, el río Manzanares no tenía buen olor. Parecía un río sin vida. Con el cambio de la Alcaldía de esta ciudad del 2015 al 2019, la alcaldesa de entonces decidió, con la asesoría de ecologistas, renaturalizar el río. Decisión que hizo que se tomara un giro copernicano. Al río le han cambiado la cara (si la tiene, claro), han vuelto las aves, en las orillas crecen árboles, no es pestilente. Dejaron que la naturaleza actúe con grandes beneficios. Me quedé con esa lección del río.

Estos días de olas de calor extremo por este lado del mundo me vino de perlas el libro de Robert Macfarlane «¿Están vivos los ríos?», es un ensayista británico que aborda temas relacionados con la naturaleza, su prosa ágil y detallada se presta para ello. El libro gira sobre los derechos de la naturaleza, pero no desde la aproximación legal o jurídica si no desde un viajero por tres puntos geográficos singulares. Uno es Ecuador, el otro es el sur de la India y, finalmente, Canadá. No es solo un ensayista de la habitación propia, él sale a pulsear la naturaleza. En el caso de Ecuador recorre hasta un bosque nuboso donde se encuentra la cabecera del río de Los Cedros, está acompañada de una especialista en hongos y activistas por los derechos de la naturaleza, en medio del camino se sumaron juristas ecuatorianos. En el caso de Ecuador, como sabemos fue pionero de consignar en el texto constitucional los derechos de la naturaleza, ha tenido un gran apoyo en la jurisprudencia, aunque el desarrollo legislativo no ha sido el deseado, más aún con el actual gobierno. El otro lugar que visita Macfarlane es el sur de la India de la mano de un biólogo entregado en la defensa de la naturaleza, que además su historia de vida es digna de resiliencia, generosidad y perdón. El lucha por su río que está amenazado por los vertimientos tóxicos generados por las empresas y una legislación muy laxa. Y por último en Canadá, viaja al interior de la patria del pueblo innu, por el río Utehekau Shipu, conocido como el río Magpie, que desemboca en el golfo de San Lorenzo, a unos mil kilómetros de Montreal. Es un viaje de una gran aventura intercultural en que el río está presente en la narración. Este ensayo y aventura por los ríos dañados y amenazados enlaza perfectamente con las luchas en la Amazonía peruana por el reconocimiento del río Marañón como sujeto de derechos, impulsada por la lideresa kukama de reconocimiento internacional Mari Luz Canaquiri Murayari, ante la inacción del Estado peruano sobre esta fuente de vida ¿Están vivos los ríos?

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