Leer cómo nos miraban

Foto: Encarna Muyarari Tihuay
El escritor Edgardo Rivera Martínez, el autor de la novela «País de Jauja» y excelente cuentista, pergeñó una antología de viajeros en la floresta desde 1539 a 1960, bajo los auspicios de la Fundación M. J. Bustamante de la Fuente. Es interesante cotejar lo que veían esos peregrinos por la ciudad, aquí cito a uno de nombre David P. Werlich, formó parte del equipo del Almirante John Tucker, de la Comisión Hidrográfica del Amazonas en 1967, Werlich no pisó la floresta:
«Los visitantes de la Iquitos en sus primeros tiempos se sentían chocados por el predominio de la embriaguez pública, el concubinaje y otros vicios de sus habitantes. «Sodoma habría brillado junto a Iquitos en materia de moralidad y temperancia», escribió el Profesor James Orton. El Dr. Galt [meteorólogo y etnólogo], un experimentado viajero por el mundo, estimó que la moral del Marañón era «probablemente la peor del globo». El problema no estaba confinado a los residentes peruanos de la ciudad; el lugar se distinguía por la «extrema inmoralidad… entre todas las naciones y razas, extranjeras y aborígenes».
Como viajero Werlich no se escapaba de cargar con muchas mochilas en el hombro. Su acritud no deja a títere con cabeza.