Grisura

Fotografía: Utrecht, Países Bajos
Hay una novela que retrata uno de los momentos del capitalismo en Inglaterra que es «Tiempos difíciles» de Charles Dickens, de la industrialización y sus consecuencias en la vida de las personas, no sigo más para no hacer ningún espóiler y persuadirles a leer, esta novela contribuye a adiestrarnos en una emoción perdida de estos tiempos, la compasión. Es una historia a la que hay que volver en estos tiempos del «tecnocapitalismo», que menosprecia la compasión, a favor del individualismo extremo y con tintes patológicos, sino miremos los perfiles de los usuarios en las redes sociales. Recuerdo que leí la novela de Dickens cuando disfrutaba de la lectura del libro «Justicia poética», al que siempre vuelvo, de Martha Nussbaum, una filósofa de Estados Unidos, en el cual analiza una selección de fallos judiciales en clave de las emociones, no olvidemos que la justicia rezuma emociones. Bajo esta singladura de la deslocalización, de la precariedad laboral, de la globalización de las empresas, de la inmigración que difumina fronteras, de los emprendedores que son avasallados por empresas monopólicas, vimos un fin de semana la película «On falling» de Laura Carreira, una directora portuguesa. Cuenta la historia de una joven de Portugal trabajando en Escocia. Su trabajo es de una picker –quien con una pistola electrónica va poniendo en un carrito los pedidos de un gigantesco almacén. Sí, de por si es un trabajo alienante, que la autoestima te pone en los suelos –uno de los compañeros de trabajo se ha suicidado. Ha emigrado por nuevas perspectivas laborales y vive con otros compañeros como ella en un departamento compartido. Su vida es del trabajo a la habitación y viceversa, transita entre la rutina y la monotonía. En el trabajo escucha conversaciones nada estimulantes y banales, que te obligan a vivir en una burbuja como que en los ratos libres debes poner la lavadora y a dormir del cansancio, casi todo es grisura en su vida. Sin querer esta película me hizo recordar la citada obra de Dickens, más en estos tiempos de las criptomonedas y otras ocurrencias.