Los rostros de Kafka

Fotografía: Escultura cinética de Franz Kafka en Praga
El eco de la narrativa de Franz Kafka en la literatura actual está más vigente que nunca. Él troquela esa radiografía descarnada del poder en la que inexplicablemente uno puede terminar en la cárcel. O cuando muestra las garras de la esperpéntica burocracia que nos hace inclinar la cerviz cada día. O la grisura de la humanidad de estos tiempos, al menos en este lado del mundo. Era una persona obsesiva por el silencio que Praga de ese entonces no le brindaba –no hubiera podido vivir en la bullanguera Isla Grande, sus ataques de risa muchas veces inoportunos, sus viajes, su opción vegetariana por la enfermedad que aquejaba, sus amores y sus epístolas con sus amantes. En un libro sobre Kafka y Praga encontré un dato curioso, que él se interesó por los viajes, especialmente, uno por la Amazonía. Sí, por la Amazonía de Brasil, fue de un viaje que hizo el etnólogo Karl von den Steinen en la región de Xingú. Hoy esta región está amenazada por concesiones de empresas mineras, de acuerdo con las denuncia de Samaúma, liderada por la periodista brasileña Eliane Brum. Recordemos que James Joyce en el «Ulises» también cita a la Amazonía y a Roger Casement, los grandes de la literatura no dejaban pasar de largo a la floresta. Con todo este bagaje sobre su vida, la cineasta polaca Agniezka Holland bosqueja la vida de este escritor universal en la película «Franz Kafka». Holland es una gran directora de películas de cine y televisión. Ha llevado a la pantalla la obra de la Premio Nobel de Literatura Olga Tokarzuck, de la novela «Sobre los huesos de los muertos» o Spoor (la pueden ver en Neftlix), y otra «Green border», que bajo la espesura del bosque de la frontera de Polonia con Bielorrusia retrata el drama de los inmigrantes que son devueltos de un lado para otro de la frontera; esa situación de perpetua inestabilidad que vivimos los que hemos emigrado. Holland tiene buenas películas en su haber que han recibido reconocimiento internacional. La película sobre Kafka muestra al escritor de «La metamorfosis» en sus diferentes rostros, como aquella escultura móvil de hierro de Kafka en Praga obra de David Cerny, también en la película se hace ironía del uso del nombre del escritor de Praga por la industria contaminante del turismo. No dejen de verla.