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Entre dos fuegos
Tenía en el horizonte doce horas de vuelo y quería tener una buena compañera de viaje. Una mañana gris, muy limeña, fui por la calle Berlín que está a unos minutos de casa, en Miraflores, a la librería del Fondo de Cultura Económica, Blanca Valera. La poeta gestionó un tiempo esta librería, en el repaso de los estantes de libros uno de ellos me lanzó un guiño y no dudé de ir por él –en esta librería puedes ojear los libros sin horrorosa envoltura que plástico que los envuelven en otras librerías limeñas, reconozco que le tomado manía a ese forro plástico que corta el placer furtivo de leer y…
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Apuntes de viajero
Cada vez que regresa a Lima el viajero la encuentra que no ha cambiado nada. No me refiero a los cambios físicos que los hay porque cada obra pública que se erige en esta está en desmedro de una ciudad o pueblo al interior del país que tiene mayor necesidad y urgencia. Es el vórtice del centralismo que atrapa hasta el pensamiento. Esta ciudad gris, de invierno de humedad y poco sol, sigue siendo fragmentada y cerrada, con visos a profundizarse. Es la metáfora de un país que anda a la deriva y en patinete –un pensador francés hacía alusión a esa infantilización social y global cuando observa a la…
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Prosas vagabundas
Un país como Perú tan cohibido con las memorias, salvo honrosas excepciones como es el caso de Julio Ramón Ribeyro que sacó lustre de este género, literariamente, hay pocos escritores o escritoras que han pergeñado sus memorias, las «Prosas apátridas» o «La tentación del fracaso» nos dejan con un buen sabor de boca siendo un gran legado a la literatura universal. Se suma a esta cofradía de memoriosos Mario Vargas Llosa quien incursionó en ese género al publicar «El pez en el agua». En cambio, en la patria de los barrizales, en verdad, son pocos, escasos, que han plantado cara a ese ejercicio de memoria, quizás porque la memoria, el…
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¿Un escritor o escritora de la selva?
Hace poco leía una apostilla sobre James Baldwin que comentaba que tuvo que huir de los Estados Unidos de América, su país de origen, y afincarse en Europa para no ser considerado un escritor negro y ser valorado como escritor a secas. Al leerla, no pude dejar de pensar la situación de los escritores y escritoras en la floresta. De arranque tenemos varios frentes con este calificativo. Uno, allende del marjal, con ponerte el membrete reduccionista de escritor de la selva se quedan ya descansados porque ese marbete es un pozo de todos los prejuicios: de escritora de lo exótico o de lo erótico (muchos escritores locales contribuyen a ello…