Tras los rastros de Federico

Fotografía: Mural en Fuente Vaqueros, Granada, España.
La ciudad de Granada en este lado de la península me trae gratos recuerdos. Fuimos con mis padres y hermana a conocer la Alhambra y alrededores, después volvimos con F en pleno invierno –hacía un frío que pela, y en estos días del final del estío estuvimos con F nuevamente. Cada estancia le da un relumbrón. Esta ciudad tiene un gran legado árabe que es parte de la identidad de este país que muchos quieren negarlo. En este viaje de septiembre contaba con el acicate del centenario de la llegada de la familia de Federico García Lorca a la huerta de San Vicente. Gracias a un muchacho que vendía libros nos recomendó el Centro Federico García Lorca en el cual hay una librería con gran peso de bibliografía sobre el poeta «granaíno» y donde se hacen exposiciones –de camino al centro nos topamos gratamente con un jardín botánico de acceso libre, en Isla Grande no hay en la ciudad un jardín de esa naturaleza, parece que los insulares huyen de los jardines, de las plantas. Había una exposición en el centro con el título de «Ríos» donde hay un diálogo textual entre los poemas de Lorca, fotografía y escultura de otros artistas. La misma chica que atendía en la librería nos dio pistas para llegar a la Huerta de San Vicente, a mi me gusta perderme en la ciudad, pero F más práctica y se guía con el Google Map, así llegamos a la emblemática huerta que lo pudimos ver desde fuera, porque es una casa museo y en esos momentos estaban filmando una película y no dejaban entrar, cerrada a cal y canto ¿Quién entiende a estos organizadores del centenario que la simbólica casa museo esté cerrada? Cosas de los miopes burócratas culturales. Nos sobrepusimos del disgusto y al día siguiente nos encarrilamos a la casa natal del poeta en el pueblo de Fuente Vaqueros. Tomamos un autobús y partimos allí, llegamos a la parada del Centro de Estudios Lorquianos, es centro y museo, que también estaba cerrado, me decía ¿Interesante manera de celebrar el centenario donde los lugares más simbólicos estén cerrados? En plaza de la ciudad hay una estatua de Federico que tiene un aire vallejiano. Pero al margen de estos sinsabores de los burócratas, Granada es para volverla a ver y disfrutar. En Fuente Vaqueros nos encontramos con este epígrafe escrito por el poeta:
«Cuando era niño vivía en un pueblecito muy callado y oloroso de la vega de Granada. Todo lo que en él ocurría y todos sus sentires pasan hoy por mí velados por la nostalgia de la niñez y por el tiempo… sus calles, sus gentes, sus costumbres, su poesía y su maldad serán el andamio donde anidarán mis ideas fundidas en el crisol de la pubertad».
Federico García Lorca
Mi pueblo