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Posmemorias en el río Marañón

Fotografía de Hugo Jarama: Encuentro de Lideresas Indígenas río Marañón

A mediados de agosto volví después de casi seis lustros al río Marañón, sí, a Santa Rita de Castilla, pero de manera virtual. Fue gracias a la invitación de Rita Ruck dentro del «Encuentro Formativo y de Intercambio de Experiencias de Defensa Legal con Lideresas Indígenas», allí dimos una charla –capacitación  sobre las posmemorias de la época del caucho. La idea era escuchar como percibían las generaciones posteriores a lo ocurrido en el caucho. Encajaba perfectamente dentro de la definición pergeñada por Marianne Hirsh en «Marcos familiares. Fotografía, narrativa y posmemoria». Para ello hicimos un florilegio de textos. En la selección estaban fragmentos relacionados a las torturas y las muertes de mujeres en el Putumayo del cónsul Roger Casement, de Carlos Valcárcel el juez de la causa del Putumayo, se mostraron también fotografías de mujeres de un álbum de imágenes cuyo principal autor intelectual era el fotógrafo Silvino Santos, estas imágenes contrastaban con los testimonios recogidos por Casement y Valcárcel –el gran defecto del álbum publicado son las apostillas a las imágenes; entre los materiales de la charla también se comentó la despistada iniciativa del municipio de Maynas de poner el nombre en el callejero de Isla Grande como Alameda del caucho, ignorando el peso de la historia en ese período; también se incluyó una glosa al documental «El canto de las mariposas» cuyo protagonista es el plástico Rember Yahuarcani López, es un viaje de sanación y de memoria; y unos versos del poeta Carlos Reyes Ramírez de la antología «Las provincias secretas» donde hace referencia a este período doloroso. Lo interesante fue el intercambio de posmemorias con las participantes, muchos de los textos leídos coincidían con los testimonios penosos y sangrientos, según lo que ellas habían escuchado de los relatos de sus padres y conocidos sobre la historia de la goma blanca. En medio de las intervenciones, una de las líderes aludió a una interesante historia que recorre la cuenca del Samiria, es de la llamada «Lancha fantasma». Si, es una lancha que acarreaba de un puerto el caucho exigido con castigos y cepos a indígenas cuando este era extraído de la selva, la avaricia hizo que haya una sobrecarga en la embarcación que cuando quiso zarpar esta se hundió en las profundidades del río, y desde entonces, esa lancha fantasma se aparece por ese lado de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. Es un relato de muchos significados y ecos de la historia de ese período en la floresta que no podemos ignorar. De rondón, esa historia me trajo los versos de posmemoria del poemario «Ukamara. Ojo de serpiente» de Carlos Reyes Ramírez que dice:

Por aquí, grandiosa Ukamara, han pasado los barcos

cubiertos de sangre y leche de árboles mutilados

Las posmemorias están allí es cuestión de levantarlas y tomar medidas, así podemos sanarnos de ese «trauma histórico» que todavía nos duele.

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