Por la floristanía

Imagen: Iquitos, Perú
Me pregunto qué pasaría si el carnicero de siempre te dice un día que es vegano, pero sigue vendiendo buenos lomos y costillas de vacuno y cerdo. Lo primero que haces es dudar de lo que dice el carnicero porque sigue vendiendo carne. Qué un banco se preocupe por el medioambiente llama la atención y hace saltar todas las alarmas ¿Será una suerte de «greenwashing» o lavado de imagen verde de cara a la galería? Mi recelo es porque muchos de estos bancos y banqueros han apoyado, y apoyan, económicamente a proyectos que han sido dañinos al medioambiente y a las poblaciones locales; recuerdo un proyecto sin la declaración de impacto ambiental apoyado por un banco dentro de un área natural protegida en la costa de Perú y el proyecto tenía generaba daños ambientales.
Es por eso, que llama la atención la publicación del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) « Ciudades en la Amazonía. Personas y naturaleza en armonía». Venciendo mis prejuicios lo leí con detalle; además, otra de mis dudas, era como lidiarían con la larga sombra de Brasil sobre el bioma, el peso hegemónico brasileño se percibe a lo largo del texto. La publicación digital está cuidadosamente editada, aunque también hay clamorosas omisiones. En la galería de imágenes, por ejemplo, no hay ninguna de Iquitos, que es una ciudad digna de estudio desde el punto de vista urbanístico y que tiene historia de por medio. De otro lado, hay gráficos bien pergeñados sobre el recorrido de las ciudades en la floresta que abona la tesis del libro sobre las ciudades amazónicas: el sistema urbano fragmentado, la hibridez urbano- naturaleza y la lejanía. En esta atropellada apostilla, observaba que en el capítulo de educación, el trazo de la educación bilingüe en el barrizal no es visible, es una cuestión que llama la atención. La bibliografía es interesante, he encontrado allí un estudio sobre las ciudades amazónicas peruanas. Ojalá que esta publicación no pase desapercibida en la floristanía, es decir, en la ciudadanía de la floresta. Se debería, mínimamente, discutirla.
Otro sí: El día 12 de abril de 2026, día decisivo para los peruanos, peruanas y peruanes. Espero que nos alejemos de los partidos del pacto mafioso.