Días de borrascas y lluvias

Imagen: Una estampa de Bruselas, Bélgica
Cuesta arrancar el día. Las noticias que circulan en las redes sociales y en los diarios se diferencian en milímetros. Gana por goleada el bulo, el insulto, las amenazas, el click bite o cebo digital – cuando el titular no tiene nada que ver con el desarrollo de la noticia. La difamación se ha desdibujado como delito en estos tiempos de prisas e inmediateces.
Las predicciones meteorológicas para el fin de semana anunciaban días de borrascas y lluvias por este lado de la península ibérica, las borrascas cada vez son más frecuentes y con intensidad –logran paralizar barcos, trenes y aviones, pero no es la «mudança climática» dicen los negacionistas sacando pecho. Con este tiempo, las lecturas y las plataformas para ver películas son el flotador para el fin de semana. Así leyendo las sinopsis de películas llegamos a «El arte del perdón» de Titus Kaphan. Un artista plástico –la mujer de él es música y tienen un hijo pequeño, con la crítica y ventas con viento a favor tiene un pasado conflictivo con su padre que fue consumidor de drogas y maltrataba a su madre. Su madre interviene para que él perdonara a su padre. A él le acosa ese trauma de la infancia del maltrato a él y a su madre. Lo intentan a su manera, padre e hijo, y en cada encuentro saltan chispas, se increpan acremente y terminan como empezaron, distanciados.
En una muestra de su reciente creación, él tiene una fuerte discusión con su padre, a quien termina regalándole una escultura de la exposición. Le dice resumidamente, te perdono lo que me hiciste, pero no lo que hiciste a mi madre. Le pide que cada uno siga su camino. Es una de las muchas formas de perdón. Hay personas que te hacen florecer, pero otras tienen diferentes valores o códigos, te hunden en la ciénaga del dolor, es mejor cada que uno vaya por su vía, que también es una forma de perdón.